un diario posible

jueves, 9 de abril de 2009


La mañana crece en mi habitación. Lorenza duerme sobre la biblioteca y yo sigo en la cama. Virginia Woolf habla de la luz y las olas una mañana en St. Ives. Después dice: "Tengo la impresión de que al escribir estoy haciendo algo que es mucho más necesario que cualquier otra cosa". Me levanto.

2 comentarios:

Ines on 10 de abril de 2009, 1:13 dijo...

Me gustan estos "arroyos de conciencia" que se mueven al ritmo de las olas...lineas indispensables que van y vienen...por aca va me parece!

Eva on 10 de abril de 2009, 1:25 dijo...

Gracias! :D
Pero esa es Virginia, no yo...