Todavía no se marchitaron las flores que me regalaste y ya te dije algo tan feo. Dijiste que hay cosas que no tienen retorno, y es cierto, las palabras como dagas te parten en tajos, se necesita mucho amor para juntarlos y poder volver a la que está tan arrepentida. Fue un domingo raro el que me hizo decir esas cosas, dijiste que no era suficiente para dejarnos y sin embargo.
