Cosas que pasaron ayer en el laboratorio:
Un alga verde como un pino.
Un camarón transparente.
Planarias que se escaparon y no pudimos ver.
Un poliqueto mató una larva y una lombriz en su bandeja.
Las plantas terminaron en el tacho de la basura para que no dieran olor.
Los bichos murieron calcinados por la luz del microscopio para que conociéramos su secreta vida subacuática.
Sólo Poliqueto, por sus cualidades de luchador, ganó un viaje en frasco a lo de Martín.
Al día siguiente, Ruppel ya había clasificado a Poliqueto.
